lunes, 26 de noviembre de 2007

El Sr. X

Hola CORAZONES !!!
Nuestro amiguete, el marido de la tiburón, trabaja actualmente en la administración. Dicho esto os cuento la penúltima del tipo.

Un día como otro cualquiera una señora de mediana edad se disponía a tramitar unos documentos y acudió a la sede administrativa correspondiente, después de hablar con una secretaria esta la condujo a una sala interior donde espero su turno. Al finalizar el trámite el funcionario que la había atendido le estaba indicando algunas recomendaciones cuando este advirtió a unos 25 metros nuestro protagonista. Sin hacerle mucho caso continuo hablando con la señora aunque se percató que el héroe de nuestra historia, ahora en adelante Sr. X, andaba sigilosamente hacía el sitio que se encontraban él y la señora que estaban los dos de pie.
También se dió cuenta que el Sr. X, se llevaba el dedo índice de la mano izquierda a la boca en señal de silencio mientras con la mano izquierda alzada le indicaba que se detuviera. El funcionario intentó disimular su asombro y estupefacto continuó hablando con la señora que evidentemente no se había dado cuenta que el Sr. X se acercaba como un ninja asesino porqué se encontraba de espaldas a él.
La reacción del funcionario no fue suficiente, aunque lo intento no pudo parar al Sr. X y se produjo el desastre. El Sr. X en un movimiento rápido y certero, abrió los brazos formando una cruz con los dedos índices desplegados y los cerro repentinamente bajo las axilas de la mujer, mientras decía “SORPRESA”. La pobre mujer gritó como si la estuvieran despellejando viva, espantada y como pudo se giró, advirtiendo que el Sr. X era la persona que le había dado el susto de su vida.
Evidentemente el Sr. X se había equivocado creyendo que era una compañera de trabajo y por supuesto supo al momento que como otras muchas veces la había cagado. Se excusó como pudo y se fue por donde vino, eso si con la cara un poquito más roja y balbuceando palabras incomprensibles.
Este relato como el anterior parece ficción pero es la dura y cruda realidada.

3 comentarios:

David dijo...

El Sr. y la Sra. X lo que necesitan es un buen par de gafas. Que manera de meter la pata.

Antoniu dijo...

Qué bueno! Menuda pareja, La Mujer pulpo y el señor Ninja.

isaki dijo...

Y te ha faltado decir que le pidio perdón de rodillas. Ah, y lleva gafas